Capacitación estratégica
En su 12ª edición, el Congreso Internacional Actualización y Gerenciamiento Farmacéutico brindó nuevas visiones para que la farmacia argentina siga en franco crecimiento.
Días grises
Antes, durante o después de la menstruación, es muy común que la mujer presente diversos malestares. Claves para identificar su origen y tratamientos.
Sabia naturaleza
El desarrollo en los últimos años de productos medicinales fitoterapeuticos requiere que el profesional farmacéutico esté actualizado.
Reacción aérea
El zafirlukast ha demostrado gran efectividad en la reducción de episodios de broncoespasmos en el tratamiento del asma.
Manejo de la incontinencia: una oportunidad para desarrollar su negocio. Módulo 3
Otorga créditos de la COFA
Respuestas en frío
Varias son las razones por las que en invierno una mayor incidencia de enfermedades respiratorias y óseas converjan en la consulta. Datos para consejos y recomendación.
Resfrío. Es una de las enfermedades respiratorias con más prevalencia en meses de frío. Es que ésta, como otras, se origina a causa de ambientes poco ventilados y con calefacción encendida. Esta situación promueve el contagio persona a persona por medio de las llamadas “gotitas de Pflugge”, que son despedidas al respirar, hablar, toser o estornudar.
Las formas de contagio pueden darse por estar en espacios cerrados y con partículas infectadas. O bien, tener un estado físico debilitado, ya que las personas agotadas y con defensas bajas suelen resfriarse a menudo.
Las recomendaciones a dar en ambos casos son prevención y tratar de mantener una buena calidad de vida, que implique descanso, alimentación sana y ejercicios.
“El resfrío no cuenta con tratamiento específico efectivo y tampoco con vacuna para prevenirlo, pero es una enfermedad de muy buena evolución en la que solamente se tiende a tratar los síntomas”, afirma el doctor Sergio Sarquis, médico clínico del Instituto Loria, .Además, aclara que en cierto tipo de pacientes puede tener jerarquía. “Los mas comprometidos son los inmunosuprimidos o pacientes con patologías crónicas severas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)”.
Principios activos como loratadina, paracetamol, pseudoefedrina e ibuprofeno colaborarán en el tratamiento de la enfermedad.
Gripe. Es una dolencia de varios días, con fiebre alta (39/40°), cefalea importante y decaimiento. Afecta a grandes y chicos por igual, y su
contagio depende tanto de estar cerca de personas afectadas como del estado físico general y la resistencia del agente infeccioso a las defensas del cuerpo. Es por eso que recomendar la ingestión de suplementos vitamínicos y vitamina C, mediante frutas cítricas o verduras, ayudará a prevenirla, aunque no en todos los casos. “El tratamiento con ácido acetilsalicílico, loratadina, paracetamol, pseudoefedrina, ibuprofeno u oseltamivir podrá disipar los síntomas y aportar a la recuperación”, indica Sarquis. Las personas que presentan mayor riesgo de complicaciones son mayores de 50 años, niños entre seis meses y dos años de edad, mujeres con mas de tres meses de gestación y cualquier persona que padezca enfermedad cardíaca, pulmonar o renal crónicas, diabetes o que tenga un sistema inmunitario debilitado.
Será de importancia aconsejar a todo individuo mayor de 65 años o cualquier persona con enfermedades crónicas de jerarquía (por ejemplo VIH) la inmunización a través de la vacuna, cuya composición sufre modificaciones todos los años, según las recomendaciones de la OMS para el hemisferio sur.
Neumonía. Puede ser ocasionada por gérmenes tales como bacterias, virus y hongos.
Las formas de contraer la enfermedad son varias: que las bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca puedan propagarse a los pulmones, o la inacción de líquidos, vómito o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración).
Entre los factores de riesgo o afecciones que aumentan las probabilidades de contraer neumonía figuran el cigarrillo, infección viral respiratoria reciente (resfriado común, laringitis, gripe), disfagia (debido a ACV, demencia, mal de Parkinson u otros trastornos neurológicos), enfermedad pulmonar crónica, parálisis cerebral, cardiopatía, cirrosis hepática o diabetes mellitus, alteración de la conciencia (pérdida de la función cerebral debido a demencia, ACV u otros trastornos neurológicos), cirugía o traumatismo reciente y problema del sistema inmunitario.
Es común, en casos de neumonía leve en pacientes sanos, la indicación de fármacos que contengan azitromicina, claritromicina, eritromicina, amoxicilina, amoxicilina/clavulánico, levofloxacina y salbutamol.
Si la causa es un virus, los antibióticos típicos no serán eficaces. Algunas veces, sin embargo, se pueden usar medicamentos antivirales.
Reuma. Es una de las enfermedades que empeora con el frío y la humedad. Este proceso inflamatorio y doloroso afecta a músculos, huesos y nervios, influyendo negativamente en la calidad de vida de quien lo padece, dificultando la actividad cotidiana y trastornando horas de descanso.
“Las enfermedades reumáticas pueden responder a procesos infecciosos con la presencia de gérmenes en las articulaciones (artritis séptica) o sin la presencia de gérmenes en las articulaciones, como es el caso de la artritis aséptica”, explica el doctor Horacio Venarotti, presidente de la Sociedad Argentina de Reumatología (SAR).
El profesional sostiene que, depende del tipo de enfermedad reumática, puede predominar en mujeres más que en varones o viceversa. No obstante, no hay que olvidar que existen algunas patologías que son propias de pacientes mayores de 50 años, como existen otras que involucran a los niños y no se observan en los pacientes adultos.
“Los principios activos utilizados son aquellos que presentan efecto analgésico para la artrosis en general”, afirma Venarotti, y recomienda para la artritis en general y para la artritis reumatoidea la utilización de corticoides, inicialmente, y anitiinflamatorios no esteroides, fundamentalmente los inmunomoduladores como el metotrexato, sulfasalazina, hidroxicloroquina y leflunomida.
El médico señala, en caso de fracaso del tratamiento primario, a los biofármacos o terapias biológicas. “Estos últimos, entre los que se encuentran el infliximab, etanercept, adalimumab, abatacept y rituximab, son medicamentos considerados de alto costo, pero son muy importantes al momento de detener las erosiones óseas a nivel articular, situación no demostrada hasta la fecha con los inmunomoduladores tradicionales”, concluye.
• Fuente: Revista dosis


